Siete comprobaciones rápidas para saber si estás pagando de más y cómo reclamar con garantías. Al final tienes un texto base de reclamación y un CTA para recibir materiales por email.
Qué revisar primero
-
Datos del suministro: CUPS, titular, dirección.
-
Periodo y lectura: real o estimada.
-
Precios aplicados: término de energía (€/kWh) y de potencia (€/kW·año).
-
Servicios añadidos: mantenimientos o urgencias no solicitados.
Ojo: si ves estimadas encadenadas o un salto inverosímil en kWh, marca esa factura para revisión.
Los cargos más frecuentes
-
Servicios de mantenimiento no solicitados.
-
Permanencias camufladas o “descuentos” condicionados.
-
Potencia sobredimensionada (pagas de más cada mes).
-
Penalizaciones por maxímetro mal aplicadas (pymes).
-
Estimadas que no se regularizan tras una lectura real.
-
Errores en peajes o atribución de peajes tras cambios normativos.
-
Ajustes retroactivos sin desglose claro.
Prueba en 10 minutos
-
Suma los kWh de tus últimas 12 facturas.
-
Calcula tu precio medio pagado: importe de energía / kWh.
-
Compáralo con el precio ofertado de tu tarifa o alternativas estándar.
-
Verifica que la potencia contratada se corresponde con tu necesidad real (si está alta, bajarla da ahorro inmediato y sin riesgo).
Cómo reclamar (paso a paso)
-
Escribe a tu comercializadora con nº de contrato, CUPS, facturas afectadas y motivo concreto (adjunta evidencias).
-
Exige respuesta en 14 días hábiles.
-
Si no corrigen: reclama ante Consumo autonómico y, cuando proceda, CNMC.
-
Documenta todo: nº de incidencias, respuestas, fotos del contador con fecha/hora.
¿Tarifa indexada o fija?
-
Indexada si puedes mover consumos a horas valle y monitorizar.
-
Fija si necesitas previsibilidad y no vas a cambiar hábitos.
Antes de cambiar de tarifa, ajusta la potencia.