Ajustar la potencia contratada puede reducir de forma inmediata el término fijo de tu factura. Aquí verás cómo estimar tu potencia óptima y solicitar el cambio sin cortes.
Por qué importa
La potencia contratada determina una parte fija de tu factura que pagas todos los meses, consumas o no. Si está sobredimensionada, regalas dinero; si es demasiado baja, pueden producirse disparos o cortes por exceso de demanda simultánea.
Cómo estimar tu potencia
Considera si tu instalación es monofásica o trifásica y si usas bomba de calor, termo eléctrico o cargador de vehículo.
Haz un inventario de aparatos con su potencia nominal.
Anota qué puede funcionar a la vez y qué no.
Durante 7 días, registra los momentos de mayor uso y si hay disparos.
Si tienes telegestión, descarga la potencia máxima demandada por día.
Método sencillo de cálculo

Elige la combinación realista de aparatos que usas a la vez en horas punta y suma sus potencias, aplicando un coeficiente de simultaneidad prudente. Redondea al escalón comercial inmediatamente superior. Si dudas entre dos escalones, prueba primero con el inferior y monitoriza un mes.
Cómo solicitar el cambio
- Contacta con tu comercializadora e indica el nuevo valor (kW) deseado.
- Revisa límites de cambios/año y costes administrativos o técnicos.
- Rechaza servicios añadidos que no necesitas.
- Guarda el justificante y confirma la fecha efectiva del cambio para verificarlo en la siguiente factura.
Casos especiales
- Pymes con maxímetro: revisa potencia contratada vs demandada para evitar penalizaciones.
- Viviendas con muchos equipos a la vez: usa programaciones y consumo escalonado para reducir picos.
- Trifásica: equilibrar cargas entre fases ayuda a evitar disparos y permite bajar potencia.
Señales de que aún puedes bajar más
Ya incorporas programaciones de electrodomésticos y calefacción por franjas horarias.
No has tenido disparos en meses tras una bajada.
La curva de potencia máxima diaria está muy por debajo de la contratada.